Los pimientos rojos
Los pimientos rojos
En el curso de un viaje, Juan llega a un pueblo. En el mercado se queda pasmado delante de un tenderete de frutas exóticas, desconocidas, que se encuentran de lo más apetitosas. Le dice al vendedor:
- Estas frutas parecen excelentes ¡Póngame un kilo!
Se va la mar de contento con su compra. Un poco mas lejos, le hinca el diente a una de esas frutas rojas, pero al instante siente que la boca le hecha fuego. Se pone rojo. Sus ojos lloran y sin embargo continúa comiendo. Un transeúnte, que le está mirando desde hace un momento le aborda:
- ¿Pero que hace usted?
- CreÃa que estas frutas eran muy buenas. Pensando que no iba a tener bastante con una sola, he comprado un kilo.
- Comprendo, pero ¿por qué se empeña usted en comérselas? Son pimientos rojos, y son terriblemente fuertes.
- No son los pimientos lo que yo me como ahora, dice Juan, sino mi dinero.

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