Cuento cruel
Cuento cruel
Desfile patriótico. Cuando pasa la bandera un espectador permanece sin descubrirse. La muchedumbre rezonga, luego grita: “¡el sombrero!” y se lanza contra él recalcitrante, que persiste en menospreciar el emblema. Algunos patriotas le darán su merecido… Se trataba de un gran mutilado de guerra que tenÃa amputados los dos brazos.
Felipe A. Villiers de L’isle Adam (1.838 - 1.889)
Tags: Cuento, Cuento cruel, Cuentos para pensar, Felipe A. Villiers de Lisle AdamArtículos Relacionados:
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Este cuento cruel que no es cuento,
me trae a la memoria, algo triste que ocurrió
en una venta de un antiguo pueblo minero, se estaba celebrando una romeria, el ambiente era todo lo festivo que suelen ser estas fiestas, pero el joven guardia civil por razones que ignoro, no estaba de humor y un chico que estaba allà solo, le arreó dos guantazos, sin venir a qué, simplemente porque el chaval solÃa estar sonriente todo el tiempo, era asà de ingenuo, el chico que era un visitante, parece que jamás volvió a aquel pueblo.